miércoles, 25 de julio de 2012

Manual para soñar




Antes del despegue el líder se asegurará de que cada piloto sepa su formación y sus responsabilidades.


Luego subirán a sus máquinas y esperarán su turno para usar la pista.


Desde el aire el océano será la única realidad infinita y posible. El portaaviones una oruga diminuta flotando mientras el sol le da de lleno en el vientre.

La potencia de los motores de la máquina del líder deberá mantenerse a una velocidad moderada, dejando así un margen de maniobrabilidad para que el resto de los pilotos puedan seguirle en sus evoluciones.

La velocidad de vuelo será previamente establecida, y cuando cada piloto la alcance deberá comunicarlo al resto de los miembros de la formación por radio.

Llegarán a la costa.

En tierra un muchacho mirará las nubes mientras piensa en Arnold. Arnold es su amigo de la infancia. A Arnold le gusta la misma chica que a él. Si bien Arnold tiene la aprobación de los padres de la chica, lo que Arnold no sabe es que él se cartea hace más de un año con ella. Si Arnold se entera le mata. Si Arnold se entera en realidad matará a ambos. Si Arnold se entera y mata a ambos, el padre de la chica le felicitará por la hazaña: sociedad conservadora.

Darán la alarma, el muchacho correrá unos metros y una bomba le caerá justo encima: Arnold ya no tendrá de qué preocuparse.

El resto en cambio si tiene de qué preocuparse; les están destruyendo la base.

Total de daños: Un hangar, los rieles del tren para el abastecimiento, la oficina del capitán de la vigésimo tercera unidad (junto con el capitán y la amante del capitán), tres unidades anti aéreas, dos torres de vigilancia y un aproximado de cien soldados.

Naves enemigas caídas: ninguna. Suertudos.

Durante la retirada en el cielo se avistarán unos MIG volando por sobre ellos. Caerán en picada y abrirán fuego para emboscarlos.

Gus, oriundo de Luisiana, nacido en el año 1926, volará en mil pedazos junto a su F-86 Sabre.

El líder de la cuadrilla ordenará realizar maniobras evasivas. Los aviones se retiran al océano. Los MIG los siguen de cerca.

La costa vuelve a hacerse diminuta como del tamaño de una postal.

Un MIG se logra poner a la cola de una de las máquinas del escuadrón. El líder lo ve, se pone a la cola de éste, abre fuego. El líder, luego, sueña con la figura de una mujer bebiendo una taza de café mientras se come las uñas nerviosa y observa a una niña de no más de cuatro años con el pelo apelotonado, sentada en el suelo junto al sofá mientras escucha la radio. Después sueña con un par de hombres de terno negro y corbata revolviendo cosas de noche en una habitación. En la cama se asomará el cuerpo de una mujer tristemente desnudo. Lo siguiente que sabrá es que están todos muertos.

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